
Lerdo, Durango, 1 de noviembre de 2026.- La noche del sábado cayó sobre el tradicional Paseo Sarabia, pero en el corazón de Lerdo las luces, las velas, las flores y las catrinas hicieron que la celebración del Día de Muertos cobrara vida.

Familias lerdenses y visitantes se dieron cita para disfrutar del festival “Entre Flores y Catrinas”, una celebración que reunió gastronomía, música, color y, sobre todo, el orgullo por las tradiciones mexicanas.
La presidenta municipal Susy Carolina Torrecillas Salazar, como anfitriona del evento, encabezó las actividades que comenzaron con uno de los sabores más esperados de estas fechas: el tradicional pan de muerto, acompañado de un delicioso chocolate caliente.

Cerca de las 18:30 horas, acompañada por la chef Nubia Landeros y alumnos de la Universidad Vizcaya de las Américas, la presidenta municipal dio inicio a esta convivencia gastronómica, donde el aroma del pan recién preparado se mezcló con el ambiente festivo que ya se respiraba en el Paseo Sarabia.
Más tarde, cuando la noche cubrió la plaza principal, las familias caminaron hacia el kiosco para conocer los tradicionales altares de muertos. Ahí, la creatividad de los participantes quedó plasmada en cada detalle: flores de cempasúchil, veladoras, fotografías, luces, ofrendas y objetos que evocaron la memoria de quienes se han adelantado en el camino.

La presidenta municipal recorrió cada uno de los altares y escuchó atentamente las historias y reseñas compartidas por sus creadores, convirtiendo el recorrido en un momento de recuerdos, emociones y convivencia familiar.

Entre aromas, colores y recuerdos, Susy Torrecillas destacó la importancia de continuar difundiendo las tradiciones, la gastronomía y el espíritu que caracteriza a Lerdo, para que habitantes de la Comarca Lagunera y de otros municipios conozcan y disfruten de esta riqueza cultural.
Y mientras las catrinas parecían cobrar vida entre las luces, el Paseo Sarabia continuó recibiendo a las familias con puestos de comida, artículos diversos, juegos y presentaciones musicales y de entretenimiento para todas las edades.

La alegría se extendió por los alrededores de la plaza, donde grandes y pequeños disfrutaron de una noche llena de tradición, convivencia y recuerdos.

Así, entre una rebanada de pan de muerto, una taza de chocolate caliente, una fotografía colocada en un altar y el sonido de la música, Lerdo volvió a demostrar que sus tradiciones siguen más vivas que nunca.

El festival concluyó con tranquilidad y saldo blanco, dejando al Paseo Sarabia lleno de color, pero también de historias y recuerdos que permanecen en la memoria de quienes participaron en esta celebración del Día de Muertos.
¡Por Lerdo Todo!
#codigoverdeinformativo
#susytorrecillas
#LerdoDurango







Deja una respuesta